Kinesiología Energética
La kinesiología energética es una terapia psicocorporal que tiene como objetivo promover un estado de equilibrio y bienestar mental,
emocional, físico y energético.
Permite a cada consultante desarrollar su potencial, su capacidad de adaptación y autorregulación.
En una sesión de kinesiología siempre se busca “la vuelta al equilibrio”. No se hacen diagnósticos sino que escuchamos la sabiduría del
sistema cuerpo/cerebro de cada persona que tiene la información necesaria para regresar al bienestar y nos enseña el camino en lo
que podemos ofrecer.
Para establecer este diálogo con el cuerpo/cerebro del consultor, utilizo como herramienta el test del tono muscular : ejerciendo una
ligera presión sobre cualquier músculo, percibimos inmediatamente si el músculo permanece "fuerte" o si pierde su capacidad de y se "debilita".
Una pérdida de tono muscular siempre indica estrés ligado al problema actual (pregunta, pensamiento, emoción, comida, zona del cuerpo, etc.)
La Kinesiología Energética permite dialogar con el cuerpo desbloqueando emociones y liberando tensiones, armonizando tu energía
para restaurar tu bienestar y equilibrio natural. Acompañando así a tu propia homeostasis.
Terapia Craneosacral
La terapia craneosacral es una forma de terapia manual suave que se enfoca en el sistema craneosacral del cuerpo.
Este sistema incluye las estructuras que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal, como los huesos del cráneo, las membranas cerebrales,
el líquido cefalorraquídeo y las estructuras vertebrales.
El objetivo es detectar y corregir desequilibrios en el sistema craneosacral para promover la salud y el bienestar.
Se utilizan técnicas suaves y no invasivas para evaluar la calidad del ritmo del líquido cefalorraquídeo y detectar cualquier restricción o
tensión en el sistema. A través de técnicas de manipulación manual suave, se busca liberar las restricciones y restaurar un equilibrio óptimo
en el sistema craneosacral.
La terapia craneosacral puede ayudar a aliviar una variedad de síntomas y condiciones, incluyendo dolores de cabeza, migrañas, trastornos
del sueño, estrés, ansiedad, problemas de mandíbula, lesiones traumáticas, trastornos del sistema nervioso, entre otros. Además, se considera
una terapia holística que no solo aborda los síntomas físicos, sino también los aspectos emocionales y energéticos del individuo.
Es importante destacar que la terapia craneosacral es un enfoque complementario y no reemplaza el tratamiento médico convencional.